Ante los plantones que he sufrido en mi “emprendimiento” (que asco de palabra ¿no?), no quedó otra que ir donde nos lleve otra gente. Así es como terminamos en un boliche que poco tiene de lo que nos gusta aquí, por no decir nada, pero al cual retrataremos por eso mismo: huele parecido al boliche republicano, pero tiene menos de república que Pinochet y Fidel juntos.
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La Chunga Chacotera debe haber venido al mundo hace unos 10 años aproximadamente, teniendo su lugar junto al mítico Haussmann (de esos crudos ya hablaremos), en un edificio que supera los 60 años de antigüedad. En un principio, plantó cara como un boliche distinto, con paredes multicolores y mesas extrañas (pequeña cocina a leña como mesa, entre otras) en las cuales el principio esencial era (y es) “permitido rayar”. La familiaridad y lo acogedor del lugar se sentía aún más cuando te servían los brebajes (principalmente cerveza) en unos tazones como los que todos tenemos en casa. Punto para ellos por eso.
A todo lo anterior, se añadían múltiples espectáculos en vivo, humor, música y, principalmente teatro, con rutinas cómicas interpretadas por los dueños del rincón, Ely Schulz y Luis Ariel Guzmán (cuyas lápidas están ya esculpidas sobre dos mesas).
Puros elogios hasta ahora. El local iba directo a convertirse en un clásico de clásicos, pasada obligada para el que pise Valdivia, un must como dirían los siúticos de diarios como el decano o críticos tipo Ruperto de Nola, por tirar un nombre “loquillo”. Pero algo pasó. Y no fue algo bueno. Desaparecieron los espectáculos en vivo, el perfil de café concert ultra barato en que se reunían todas las clases sociales fue derivando en el de taberna sin sentido y sin historia (y ya saben Uds. como respetamos aquí la historia oiga).
Casi sin darnos cuenta, un candidato a grande empezó a pelear por no caer a la 2da división y, eventualmente cayó. Alguien argumentará que ahora está siempre lleno el boliche y los dueños ganan más plata. Quizá. Pero a nosotros, tanto como a Jotaeme o El Sapito, nos interesa la esencia que no se traiciona, las costumbres arraigadas, las verdades históricas.
¿Qué tenemos ahora? una especie de bar de Moe en el que se reúnen universitarios abajistas con ponchos de lana, pantalones de hilo y ojos azules con borrachitos violentos, jotes sin cuento (nada más fome que el “guachita rica” sin más), piroperos de lo fácil, además del olor a meado crónico. Que no se nos entienda mal, no tenemos problemas con el olor si es que proviene de una buena letrina en una casucha de madera, como demanda la tradición nacional, pero ¿para qué molestarse en fingir un baño real si al final el local entero huele mal igual? Por último hagámoslo “pintoresco” poshom.
Con decirles que ahora están pasando vasos en vez de tazones.
Ciudad: Valdivia
Ubicación: O’higgins 374 (frente a Plaza de los Pescados)
Índice de republicanidad: menos que la dictadura estalinista
Lo Mejor: l@s abajistas si Ud. es aspiracional, la posibilidad de tener pelea cuchillo a cuchillo si Ud. es violento

7 respuestas hasta el momento ↓
Fer // 2 Febrero 2009 a 12:55
“universitarios abajistas con ponchos de lana, pantalones de hilo y ojos azules”…a mi me llevó watón la última vez xD.
tobal // 2 Febrero 2009 a 15:22
a mí también me llevó watón la última vez
watón lais-ondulais todo rusio y con pantalón jipi
waton // 2 Febrero 2009 a 15:42
primero k todo fer, tu eres el rusio de ojos verdes
tobal tb es rusio y vive en un condominio de la teja
asi k no me venga a weiar el parsito
Laboral // 30 Marzo 2009 a 19:31
AHhahah lo de universitarios abajistas me gustó xD
wn, hace poco estuve meditando tb que pasó con la Chunga, pintaba para buen bar, tenia onda a cagar más que cualquiera otro en Valdivia! Los vinos, los terremotos, las obras en vivo, los tazones… pero ahora es un sucucho de mala muerte y ya sabemos que cuando un local adquiere esa fama, nunca se la quita.
macarena sandoval // 19 Agosto 2009 a 18:38
muy buena me gusto mucho cuando fui, además me gustaria preguntarles si es que necesitan gente para trabajar, porque me gustaría mucho trabajar para ustedes, tengo 29 años soltera sin hijos me despido atentamente Macarena Sandoval.
coté valenzuela // 28 Agosto 2009 a 11:02
Excelente descripción,
Guti // 5 Septiembre 2009 a 19:43
jauaju buenisima me gusto, nunca he ido, para encontrarme con abajistas prefiero irme a la ultima, por ultimo tienen mas onda…
pd: excelente labor, cuando quieran los acompaño.